Rotación de cultivos: ¿por qué no cultivar trigo dos años seguidos?

La rotación de cultivos consiste en la sucesión de diferentes cultivos en el mismo suelo a través del tiempo. Pero, ¿por qué se debe realizar? ¿Cuáles son los motivos para que no debas cultivar trigo dos años seguidos en la misma superficie? Hoy en Syngenta te mostramos la importancia de esta práctica y sus beneficios.

Objetivos de la rotación de cultivos

Dentro de las buenas prácticas agrarias del cultivo de cereales de invierno como el trigo, la sucesión de cultivos tiene como principales beneficios la mejora de la rentabilidad de las explotaciones así como del medio ambiente. Pero además, los objetivos de la rotación de cultivos son los siguientes:

  • Mantener y mejorar los contenidos de materia orgánica del suelo.
  • Incrementar los rendimientos de los cultivos.
  • Mejorar la fertilidad del suelo y mantener un balance adecuado de los nutrientes.
  • Reducir la incidencia de malas hierbas, insectos y enfermedades de los cultivos.
  • Mejorar el drenaje y la aireación del suelo.
  • Mejorar la adaptación con la labranza de conservación.

Tras esto se puede decir que una adecuada selección y ordenación de cultivos supone además un menor uso de fertilizantes y fitosanitarios.

¿Por qué se debe hacer rotación de cultivos?

Vamos a mostrarte los motivos principales por los que no debes cultivar trigo dos años seguidos en la misma parcela:

  1. Control de plagas y enfermedades

En Syngenta te hemos hablado ampliamente de las consecuencias de enfermedades como la roya o la septoria en cultivos de trigo. Pues bien, la rotación de cultivos reduce la incidencia de plagas y enfermedades, ya que cuando se incluye un cultivo no vulnerable ante una determinada plaga o enfermedad, en la rotación se reduce el inóculo presente en el suelo por carencia de alimento, depredación o deterioro natural.

  1. Control de malas hierbas

Las malas hierbas tienden a asociarse con determinados cultivos y si este se desarrolla durante varios años de forma continuada, las malas hierbas pueden alcanzar una alta población. La rotación de cultivos, además de interrumpir el ciclo de las malas hierbas, también permite utilizar distintos herbicidas con diferentes modos de acción.

  1. Aumento de los nutrientes residuales del suelo

Cuando finaliza el ciclo del crecimiento de cultivos como el trigo, parte de los nutrientes aportados por los fertilizantes y los fijados por la propia acción simbiótica permanecen en el suelo, pudiendo quedar disponibles para el próximo cultivo de rotación.

Rotaciones más frecuentes en los cereales de invierno

Las prácticas recomendadas por el Fondo Español de Garantía Agraria son llevar a cabo una rotación de cultivos adecuada acorde con las características locales y evitar el monocultivo de cereales, estableciendo rotaciones trienales donde al menos uno de los cultivos no sea cereal.

Así, un ejemplo de rotación más frecuente es el siguiente:

  • Año 1: barbecho
  • Año 2: trigo / cebada
  • Año 3: guisante / avena / veza / girasol

 

Hasta aquí nuestra explicación de por qué no debes cultivar trigo dos años seguidos, y es que, como acabamos de ver, los beneficios de la rotación de cultivos son múltiples, tanto para la mejora de la rentabilidad de la explotación como para el medio ambiente.

 

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